Por Ana.G.H.
Es cierto, es toda una responsabilidad, pues no solo se trata de hacer de comer lo primero que se nos ocurra, hay que tomar en cuenta muchísimos aspectos para cada semana, y ni que decir si hablamos del mes completo.
El primero por ejemplo, sería ver con cuanto presupuesto contamos para el mes, porque depende de eso podemos pensar por ejemplo en guisar carne cuantas veces por semana, y alguna otra cosa de precio no muy bajo.
El segundo aspecto podría ser pensar en la nutrición que deseamos para nuestra familia, en esto estamos hablando de variar las verduras, las carnes, los cereales y por supuesto los postres.
En un tercer lugar podrían venir los gustos de cada miembro de la familia, es decir, también hay que ir variando a quién se le da gusto, pues no todos comparten los mismos, por ejemplo, a los niños hay que pensar en no darles picante en las cantidades que a los adultos nos encantan, y hablando de los postres cada quien tiene sus favoritos.
Por lo mismo es importante ante todo una buena planeación, tomarse el tiempo de pensar por adelantado sea por mes o por semana, nos ayuda mucho a tomar en cuenta todos los aspectos anteriores y hacer de nuestra labor algo más rápido y efectivo.
Por último un consejo que a mi me funciona muy bien es dejar un día de la semana para utilizar de alguna manera los “poquitos” que van quedando, eso nos da oportunidad también a que si un día no nos dio tiempo de guisar, solo recalentamos o recomponemos lo que ha quedado para darle una nueva presentación.